Seguro has escuchado ya de Greta Thunberg, de Fridays For Future y de todas las huelgas protagonizadas por millones de jóvenes que se suman a la lucha para frenar el calentamiento global. A partir de agosto de 2018, Greta Thunberg ha sido la inspiración de millones de personas, pero para otros ha sido el blanco de feroces críticas, en las cuales ha sido calificada de “marioneta de otros” y que no es más que “una niña rica”.

El discurso de Greta Thunberg en la apertura de la cumbre del clima en las Naciones Unidas se volvió viral y fue su brutal honestidad lo que a muchos disgustó. El primero en levantar las criticas hacia Greta fue Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que con ironía subió un tuit que decía: “Parece una joven muy feliz con un futuro brillante y maravilloso por delante. ¡Ha sido muy agradable verla!”.

Greta Thunberg no esperó y escribió a sus 2,3 millones de seguidores en Twitter la siguiente respuesta: “Sinceramente, no entiendo por qué los adultos eligen pasar su tiempo burlándose y amenazando a adolescentes y niños por destacar los argumentos de la ciencia, cuando podrían hacer algo bueno en su lugar. Supongo que simplemente deben sentirse muy amenazados por nosotros”.

Por otro lado, las criticas que más ha recibido la activista se refieren a los poderes económicos detrás de su imagen y que ella no es más que un instrumento de potentes empresas o “un producto fabricado” para generar estrategias políticas y contratos gubernamentales. Esto ha desatado una gran incertidumbre en los seguidores de Thunberg, pues han empezado cuestionarse quien le lanzo a la fama mundial y porque.

Precisamente ha sido esta incertidumbre que ha despertado este debate y críticas, puesto a que la voz de una joven de 16 años ha tenido más impacto y atención mediática que la voz de los indígenas alrededor del mundo, que llevan cientos de años luchando por su tierra. Otros, en vez critican las medidas extremas de Thunberg, como por ejemplo el gasto tan elevado que representó el traslado de ella y su familia a Nueva York. El barco que la transportó produce cero emisiones de carbono, pero es extremadamente caro.

A pesar de las intensas criticas, Greta Thunberg sabe que lo importante es la problemática detrás de todo esto y eso viene a ser la lucha por el cambio climático. A ella le preocupa la justicia climática y para muchos es un imagen de esperanza ante la urgencia que estamos viviendo.